La Democracia en la Era de la Inteligencia Artificial

Nos encontramos en un punto de inflexión como sociedad. En los últimos años, los avances en ciencia y tecnología han redefinido lo que creíamos posible: robots que sustituirán a los humanos en tareas manuales e intelectuales, proyectos de colonización en la Luna y Marte, fábricas de inteligencia artificial orbitando la Tierra como satélites, aprovechamiento directo de la energía solar en el espacio, y progresos sin precedentes en medicina y biogenética.

Pero el tema que quiero abordar hoy —en esta primera entrega de una serie— es cómo la inteligencia artificial ya está transformando los procesos políticos, específicamente en uno de los pilares más importantes de la democracia: las elecciones.

Una herramienta, no un fin

Es necesario hacer una precisión antes de continuar. Quienes conocen mi trayectoria saben que soy un difusor del conocimiento y las tecnologías, y que considero fundamental que este saber llegue a la mayor cantidad de personas posible, especialmente a los jóvenes. Sin embargo, también quiero ser enfático: la tecnología no es un fin en sí misma, sino un medio para mejorar la vida de las personas.

Como cualquier herramienta, la inteligencia artificial puede utilizarse de forma constructiva o destructiva. Mantener un marco ético claro en su aplicación resulta indispensable, y ese será un tema central en una próxima entrega. Por ahora, el objetivo es compartir tres casos concretos que ya nos muestran el alcance de la IA en la arena electoral, y que nos permiten reflexionar sobre lo que viene.

Caso 1: Corea del Sur – Elecciones presidenciales 2022

El candidato Yoon Suk-yeol marcó un precedente global al lanzar “AI Yoon”, un avatar deepfake creado por la empresa DeepBrain AI. Este se generó a partir de 20 horas de grabaciones de audio y video del propio candidato, con unas 3,000 oraciones habladas.
>Durante dos meses previos a la elección, el equipo de campaña elegía cada día una pregunta de los votantes y redactaba una respuesta para que el avatar la presentara. Al inicio, el contenido se centraba en política pública. Con el tiempo, el tono se volvió más informal: “AI Yoon” compartía su tipo de personalidad Myers-Briggs, sus canciones favoritas de karaoke y, a veces, lanzaba comentarios sarcásticos sobre el candidato opositor.

El resultado fue extraordinario: millones de visualizaciones y una conexión directa con los votantes jóvenes, un segmento demográfico clave para su victoria. Es importante destacar que no hubo intención de engaño; los espectadores sabían que interactuaban con una animación generada por computadora. Tan efectivo fue el recurso que su oponente, Lee Jae-myung, terminó por crear su propio avatar dos semanas antes de la elección.​

Caso 2: Pakistán – Elecciones generales 2024

El caso de Imran Khan es uno de los más emblemáticos de cómo la IA puede alterar las reglas del juego político. El ex primer ministro de Pakistán estaba encarcelado y su partido, el PTI (Pakistan Tehreek-e Insaf), prácticamente silenciado por los medios convencionales. Ante esto, recurrió a la inteligencia artificial generativa para hacer campaña desde prisión.

Khan utilizó un clon de voz generado por IA para crear discursos de campaña. Partía de textos que escribía desde su celda y que luego eran revisados y aprobados por sus abogados. Su partido organizó mítines virtuales transmitidos por redes sociales, ya que los medios tradicionales tenían prohibido emitir su nombre o su imagen.

El momento más impactante llegó el 9 de febrero de 2024. Ese día, su cuenta oficial de YouTube publicó un “discurso de victoria” generado por IA. En él, Khan felicitaba a sus seguidores por la participación masiva en las urnas y denunciaba presuntas manipulaciones en los resultados. El video estaba claramente identificado por su partido como “versión IA”.

Este caso plantea un dilema interesante. Los deepfakes suelen asociarse con la desinformación, pero aquí la IA se convirtió en una herramienta para que un líder político encarcelado pudiera ejercer su derecho a comunicarse con el electorado.

Caso 3: México – Elecciones 2024

En el contexto de las elecciones más grandes de la historia de México, el Instituto Nacional Electoral (INE) lanzó un enfoque institucional innovador: “Inés”, un chatbot con inteligencia artificial integrado en WhatsApp.

Inés se creó en 2021, pero fue renovada para 2024 como parte de la iniciativa “Certeza INE 2024”, un proyecto multidisciplinario contra la desinformación electoral. En esta nueva versión, el chatbot orientaba a la ciudadanía sobre cómo votar y dónde ubicar su casilla. Además, permitía enviar textos, audios, videos e imágenes sospechosas para su verificación en tiempo real.

La iniciativa fue posible gracias a una alianza estratégica entre el INE, Meta (empresa matriz de WhatsApp) y medios especializados en verificación de hechos, como la AFP. Según Iván Flores Ramírez, portavoz del INE, “esta alianza estratégica refleja nuestro firme compromiso con la certeza y la transparencia en estas elecciones”.

Para usar Inés, bastaba con enviar la palabra “Hola” al número de WhatsApp del INE y elegir la opción “Certeza INE 2024” en el menú. Este caso muestra que la inteligencia artificial en las elecciones no solo está en manos de candidatos y partidos, sino también de las instituciones que protegen la integridad del proceso democrático.

¿Qué nos dicen estos tres casos?

Aspecto Corea del Sur (2022) Pakistán (2024) México (2024)
Tipo de uso Campaña electoral Comunicación desde prisión Administración electoral
Tecnología IA Avatar deepfake (DeepBrain AI) Clon de voz generativo Chatbot en WhatsApp
Actor principal Candidato presidencial Líder político encarcelado Instituto Electoral (INE)
Objetivo Conectar con votantes jóvenes Ejercer participación política Combatir desinformación
Transparencia Sí, los usuarios sabían que era IA​ Sí, etiquetado como “versión IA”​ Sí, iniciativa institucional pública​

Estos tres ejemplos ilustran la versatilidad de la inteligencia artificial en el ámbito electoral. No se trata de un uso monolítico: la IA puede servir como herramienta de campaña, como vehículo de participación ciudadana o como mecanismo institucional para proteger la democracia.

Un panorama global en transformación

El impacto de la IA en las elecciones no se limita a estos tres casos. Según un análisis de Surfshark, 38 países han enfrentado incidentes de deepfakes vinculados a procesos electorales. De forma conjunta, afectan a una población de unos 3,800 millones de personas.

En 2024, más del 80% de los países que celebraron elecciones registraron algún tipo de uso de IA en sus procesos. En el 90% de los casos se utilizó para crear contenido.

Las redes sociales son el principal canal de difusión. Están presentes en el 92% de los incidentes de deepfakes electorales documentados. También intervienen aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram (32%) y la publicidad en línea dirigida (32%).

El Brennan Center for Justice advierte que, sin una acción decidida, “las prácticas engañosas impulsadas por la IA podrían convertirse en una característica constante en las campañas políticas y erosionar las bases mismas de la gobernanza democrática”.
Un caso especialmente grave se registró en Rumanía. La Corte Constitucional anuló las elecciones presidenciales de 2024 tras comprobar interferencias basadas en tecnologías digitales avanzadas, incluida la inteligencia artificial.

Esta conversación apenas comienza

La inteligencia artificial no va a dejar de transformar la forma en que se hace política, pero la pregunta no es si seguirá impactando la democracia, sino cómo las sociedades van a responder. Regulación, Alfabetización digital y Transparencia serán pilares fundamentales para navegar esta nueva realidad.

En próximas entregas se abordarán el marco ético de la IA aplicada a la política y otras dimensiones de esta transformación tecnológica que ya es irreversible.


¿Conoces otros casos donde la IA haya impactado procesos electorales? Comparte tu experiencia en los comentarios, difunde este artículo y contribuye a una conversación que nos involucra a todos.


Fuentes consultadas

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