Donde la Tecnología se Encuentra con el Adobe: El Choque de Realidades (parte 2)

Donde la tecnología se encuentra con el adobe, nacen choques de realidad: aprendizajes humanos, brechas digitales y reflexión sobre el futuro.

En la primera parte de esta aventura, los dejé a las puertas de la Unidad Departamental de Educación en Tayabamba, a 3,245 m s. n. m., un escenario donde el barro ancestral se encontraba con la promesa de una red de vanguardia. La altitud y el viaje extenuante eran solo el preámbulo de lo que encontraríamos puertas adentro.


El boom del Cableado y el Vértigo de la Implementación

Era una época fascinante para el sector de las Tecnologías de la Información en Perú. Se hablaba del boom del cableado estructurado, de categorías y estándares, pero la madurez profesional aún estaba en pañales. Fui testigo de infraestructuras deficientes incluso en empresas de renombre, y comprendí que el entusiasmo comercial a menudo superaba la rigurosidad técnica.

Por mi lado, tuve el privilegio de especializarme en esta rama.
También pude participar en congresos en Estados Unidos. Eso me dio una perspectiva global de lo que se hacía bien.
Esa visión me hizo consciente de la brecha entre el escenario mundial y el local.
Además, esa brecha se hacía más profunda por la presión comercial de los fabricantes. Querían deshacerse de equipos, a veces incluso obsoletos, en mercados como el nuestro.


La Distopía de la Certificación

Cuando finalmente nos adentramos en el edificio de adobe, el contraste era casi distópico. Las paredes rústicas, que habían resistido el paso del tiempo, se vieron forzadas a convivir con la modernidad. Para fijar las canaletas, la empresa implementadora tuvo que improvisar parches de cemento.
Esa solución desfiguraba el entorno y mostraba la incompatibilidad de la infraestructura.

Los gabinetes, con sus puertas de vidrio, habían llegado dañados por el camino accidentado de la sierra y tuvieron que ser reemplazados varias veces. Aunque el cliente los aceptó finalmente, esta situación ya era una señal de alarma. Lo mismo ocurrió con las instalaciones eléctricas externas: las cajas de paso no eran herméticas, una falla crítica en una zona de lluvias intensas, donde el agua podía comprometer toda la red.

A pesar de estas deficiencias evidentes, el proyecto contaba con el acta de conformidad del cliente. La población estaba contenta con su “nueva red” que había costado millones al Estado, sin saber que, técnicamente, no cumplía con los criterios mínimos de calidad.

Cuando presentamos nuestro dictamen, honesto y riguroso, no supimos qué destino tuvo.

La resignación que escuché de algunos funcionarios era desalentadora.
Estos funcionarios supervisaban proyectos de este tipo.
Decían: “Es solo una obra en provincias”, como si la distancia a la capital justificara la falta de seriedad.
Además, esa actitud también justificaba el despilfarro de los recursos públicos.


Reflexiones desde la Altitud

Mirando atrás, esta experiencia me dejó valiosas lecciones. Nos habla de la importancia de la ética profesional en un sector donde la presión comercial puede comprometer la calidad. Nos muestra la enorme deuda técnica y de gestión con las poblaciones del interior del país, que merecen proyectos transparentes y bien ejecutados.

Tayabamba, una tierra rica en minerales, devolvía esa riqueza en forma de tecnología.
>Sin embargo, no contaba con la capacidad de gestión necesaria para que esa tecnología fuera realmente útil y duradera.
>La historia de la red LAN en el edificio de adobe es, en el fondo, una metáfora de un problema mucho más grande.
Falta una mirada profesional y ética en cada rincón de nuestro país.

¿Qué piensas tú sobre la importancia de la supervisión y la ética en los proyectos tecnológicos? ¡Te leo en los comentarios!

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